Tuesday, November 28, 2006

Ciencia Ficción

Mañana me levantaré muy temprano, tengo un montón de cosas que hacer (me visualizo en cada acción):

 En lugar de encender el primer cigarro antes de poner el pie en tierra firme me prepararé un zumo de naranja y limón con agua tibia (como mandaba Bruce Lee) que disfrutaré estirándome en la terraza. Después de los estiramientos procederé a hacer mis ejercicios de Pilates, no porque quiera moldear mi cuerpo, ya me acepto tal y como soy y me respeto; sino porque es bueno para la salud, mantiene a raya las enfermedades cardiovasculares y los niveles de muchisísimas cosas en sangre (todavía no he fumao).

Después, cafelito no muy cargado y a la ducha. Por supuesto, me pondré crema hidratante algo más cara que la del Mercadona y un maquillaje discreto y natural, sólo para tener buena cara y disimular imperfecciones.

Ahora es cuando me permito un cigarro mientras repaso mi apasionante agenda. Me lanzaré a la calle, currículo en mano, para ofrecerles mis servicios como boticaria a todas las magníficas farmacias de la ciudad (por tercera vez). También llevo una memoria de mis actividades como diseñadora de vestuario teatral, por si acaso veo alguna boutique en la que puedan necesitarme.

De vuelta a casa, compraré algo de pescado (que tiene omega-3 y fósforo que va muy bien para lo mío) para preparar un almuerzo nutritivo a la par que ligero.

Cogeré a Greta y saldré a darle un paseo al sol mientras leo un par de periódicos para tener una información contrastada de la situación nacional y mundial. Igual me fumo otro cigarro.

Almuerzo rápidamente mientras escucho la radio, porque la televisión es una basura y a mí no me interesa nada la vida privada de las personas. Segundo cafelito, tampoco muy cargado y a clase, a aprender el oficio de estilista, que es algo muy práctico y con cantidad de glamour.

Cuando termine mis clases volveré a casa sin sucumbir a la tentación de tirar pa la Marisma a tomarme una jarra de cerveza refrescante (es que tampoco bebo cerveza ya). Como mucho, un vinito en alguna inauguración de una exposición de algún artista modernísimo y homosexual al que, una vez terminada la obra, se le derrama el cubilete de agua sucia de los pinceles encima del papel y convierte un buen dibujo en una obra de maestra.

Tempranito a casa. Baño relajante con burbujas y sin champán, como mucho, el tercer y último cigarro del día. Cena a base de fruta y queso fresco y media hora después (como cuando era pequeña en la playa, pa que no se corte la digestión) a la camita.

Un libro apasionante, (nada de autoayuda, ya no lo necesito, repito que me acepto y me respeto) y a dormir plácidamente mis ocho horas correspondientes, para cargar las pilas ante el trepidante mañana que se me plantea…

 

            Lo mismo llevo diciéndome desde hace dos semanas, a ver si a fuerza de repetírmelo, soy capaz de hacer aunque sea el diez por ciento de lo que me propongo. Si las cuentas no me fallan, creo que hoy sólo he sido capaz de ver el vídeo de Pilates sin estremecerme, pasear a Greta y no ir a la Marisma…

 

Si esto parece medianamente gracioso, esperad a que me dé por contar mis propósitos para los fines de semana, sólo adelanto que están cargados de paseos bucólicos, conversaciones tan elevadas como trascendentales y sexo incandescente…

   

 

Posted by flamencolica at 23:01:35 | Permalink | Comments (3)

Tuesday, November 21, 2006

Un buen día

Mal día para descubrir los nuevos temas de Antony, sobre todo porque me temo que el disco nuevo lleva en la calle meses y yo, como siempre, he llegado tarde.

Mal día para escuchar los nuevos temas de Ferreiro, y eso que se que la mayoría de la gente que conozco piensa de él lo mismo que yo de los Beatles: que los temas no están mal, pero que es un repelente (www.repelentes.net).

O a lo mejor, como las casualidades no existen, ha llegado todo este nuevo material a mí para que me lo enchufe, sin prozac, compañía ni anestesia, con nicotina, diez paquetes de pañuelos a un lado y el bloc de dibujo al otro y resulta que es un buen dia, y puedo dormir hasta las seis y leer un tebeo de spiderman, Mendieta marca un gol realmente increíble, salgo a tomar unas cañas y no me pongo triste hasta llegar a casa.
La incertidumbre me mata. Voy a escuchar todo esto del tirón, a ver si reventara por algún sitio…

Posted by flamencolica at 12:19:06 | Permalink | No Comments »

Saturday, November 11, 2006

Los Otros

Después de algunos años de vida laboral y un título universitario me dí cuenta de que lo mejor (en favor de la salud mental propia y ajena) para ganarse las habichuelas era trabajar en algo que se te dé bien y de camino te guste, circunstancias que, por otro lado, suelen ir unidas . Recabando en mis conocimientos y aficiones encontré que soy menos mala que la media (es que me lo poneis mu dificil) y a la par me agradan dos actividades: contestar las preguntas rosas del Trivial, (fruto de mis noches de insomnio viendo pelis y esta capacidad mía de almacenar en el disco duro información banal e inservible) y hacer ropa.

A lo del Trivial no le veo mucho futuro, aunque estudio la posibilidad de proponer un especial de preguntas rosas en Saber y Ganar hasta que mi casera acepte gallifantes en concepto de pago del alquiler.

Es por ello que he decidido reconvertir mi frustración de boticaria sin botica en pasión por los ropajes, fruto además, de las reiteradas negativas de mi madre a comprar vestidos para la Nancy Azafata, (que algún otro modelito tendría que lucir la criatura cuando terminara de volar y se fuera de compras al Duty Free, o tomar martinis con los pilotos, digo yo). No hay mucha diferencia entre coser para mi Nancy y hacerlo para personas humanas, sólo hay que hacerlo un poco más grande. Lo único que echo de menos es que ella es nunca se quejaba, nunca me pedía que en lugar de modista fuera un híbrido entre la virgen de Lourdes y Corporación Dermoestetica, haciendo milagros con los volúmenes (de más y de menos) de las Nancys de (mucha) carne y hueso.

            Me lanzo a por mi primer concurso para una pasarela: muchiiiisimos bocetos en no menos formatos diferentes, a saber: servilletas de bares, folletos de publicidad, cuadernos a medio gastar, márgenes de apuntes….Fusileos varios de Vogue, Elle, Citizen K, Neo2 (zenkiu p!), especiales de moda del Magazine y demás revistas que por mi reputación negaré hasta la muerte haber comprado. Fotos de escaparates y chicas monas por la calle….Encuentro una línea clara de trabajo: 32 bocetos a lápiz, 16 con acuarela, 16 con tinta. Por fin. 8 Artes Finales (no es que yo considere que esto sea precisamente arte, es que se llama así) que componen la colección Anchares (celos en caló).

 Y hoy todo se ha ido a la mierda en unos 10 segundos: entro en una tienda a comprar algún detallito para la Cacahuete que celebra esta noche su cumpleaños y los veo allí, tres de mis vestidos colgados en sendas perchas, con dependientas anoréxicas y bordes (también suele ir unido) danzando alrededor. Igualicos…Me cagonmivida (llevaba toda la mañana sin hacerlo) y salgo de la tienda, volviendo a mi estado natural de frustración, preguntándome quién puede tener el teléfono de Amenábar para preguntarle qué hizo cuando salió de ver El Sexto Sentido. Llorar no me vale, que se me corre el rimel.

Posted by flamencolica at 14:05:14 | Permalink | Comments (1) »