La pastilla azul
Perdón por estas semanas de silencio blogistico a todos mis fans (Instrucciones: pronúnciese como Julio Iglesias), os quiero, uoyeah! Como excusa nefasta sólo se me ocuerre decir que llego tan rota de mi trabajo en el monte nevado, que sólo puedo pensar en cuatro cosas: lavar la bata, ducharme, cenar y dormir. Y la mayoría de los días me salto las tres primeras. Prometo (intentar) ser más responsable y dedicar un poco más de atención a este cuadernico.
Siendo hoy el último dia del año y estando de guardia (no sabía como evitar tantisísimos compromisos nocheviejeros como tengo), perdonadme si no soy nada original e intento hacer balance. Gracias a la edad y a las ingentes cantidades de cerveza ingerida a lo largo de los últimos lustros, mi memoria está fatal (fatal, fatal, hay que ver cómo está todo) y sólo consigo recordar con claridad unos cuantos acontecimientos significativos de los ocurridos. (Creo que también influye lo del mal de altura y codearme con una cantidad astronómica de clientes-pacientes osea, tia, telojuro). Y sin ningún tipo de lugar a dudas, hay un acontecimiento que supera con creces al resto, por encima de : la muerte de Pinochet, la muerte de las Rocíos, el que Roza haya aprendido a ba¡lar, el aniversario de los 40 principales, mi vuelta al mundo boticario, la faringitis de Jagger y la reapertura de los Manueles…el 2006 pasará a los anales de la (mi) historia como el año en el que tuve que reconocer que los Planetas son unos mierdas. Y de camino darle la razón a Carles. Estoy jodida.
Yo, curtida en desengaños, desde los reyes son lo padres hasta “lo siento, pero no das el perfil”, pensaba que ya nada podría hacer tambalearse mi escueto equilibrio emocional. Qué ingenua! Escucho cada 18 de diciembre Cumplaños Total, todavía voy al Amador por si apareces, cuando me ponen los cuernos me pongo Pesadilla en el Parque de Atracciones, cuando nada puede ir peor pulso el repeat en Segundo Premio y (como a más de un@) el concierto del Palacio de Deportes me cambió irreversiblemente la vida…. Y ahora resulta que son unos copiones de los de sacar notable estudiando con TUS apuntes mientras a tí te ponen un mísero aprobado….
Y encima James Brown va y se muere…..Total, a ver la cosa se enmienda. Para empezar, por lo menos, este año no lo voy a comenzar pasando frío en la calle bebiendo champán del Mercadona a morro (ya me gustaría a mí)
Cuídensemeles, me voy a comerme las uvas a la rebotica.
PD: Recordadme que la próxima vez que me cruce con Morfeo le pida la pastilla azul.