El fin del verano (por fin)
Mientras el común de los moratles se dedicaba a achicharrarse al sol, intoxicarse con salmonela, esquivar medusas, tener insulsos ligues estivales o irse a sitios en los que hablan en otro idioma para descubrir que como los tacos españoles no hay otros, yo me he dedicado a algo mucho más interesante: trabajar y criar perritas (casi ni se me nota la envidia).
Como ya sabréis, desde mi bajada del monte nevado, sigo con la bata blanca, pero ahora con otro público: he cambiado a los deportistas contracturados, famosos calcinados y pijospiojosos farloperos por madres histéricas, yonkimetadonos y agüelas que están todo el día al borde de la muerte, de hecho, no creo que muchas de las que vienen estén vivas, están fiambres pero lo disimulan mu bien. Total, que me he pasado el verano viendo cómo la gente viene y va cargada con sombrillas y tupervares de ensaladilla por el cristal de la farmacia: me da igual, la playa nunca ha sido un sitio glamuroso. Por lo menos las playas de Graná, no hay manera de salir del agua con un poco de digindad con esos loscos, pones pose de sirena y terminas andando como Chiquito de la Calzada y el bikini de collar.
Pero no todo ha sido llanto y crujir de dientes, las noches han sido muy fresquitas y me he visto abocada a darme unas cuantas vueltecillas por los espectáculos esos que programan para los guiris y los aborígenes currantes. El primero en caer fué Poeta en Nueva York en el Generalife. Seguro que si lo hace Ringo me mola más. No soy una entendida en danza contemporánea pero unas pocas de cosas he visto y esto era nefasto: vayamos por puntos
- mucho tío bueno en gayumbos, vale, pero de esos que captan mi atención durante unos cinco segundos, visto uno, vistos todos. El momentazo del despelote era como le video de Vogue de Madonna pero de diecisiete minutos y con una coreografía repetitiva y sosaina. Igual el espectáculo iba de eso, aprenderte la coreografiía como si fuera un vídeo de batuka y de camino coger el sueño rapidico.
- las mozuelas estaban también bastante buenas pero tenían un vestuario regulero y solicas bailaban mu bien pero como conjunto no se organizaban mucho. Igual también iba de eso, cada una a su libre albedrío, que no se nos olvide que todas éstos espectáculos son muy modelos y yo con tanta agüela me estoy haciendo una rancia de mucho cuidao.
- y por último, la manía esa que tienen las primeras bailarinas de parecer espectros, tan secas, tan lacias, con los camisnocillos blancos…que manío!
Como primera entrega del fin del verano ya está bien, seguiré informando antes de irme de vacaciones. Cuídensemeles